¿Tratar o no tratar? Esa es la cuestión

Actualizado: 12 ene

El gran dilema cuando tienes un huerto ¿Te lo has preguntado alguna vez?

Es verdad que a nadie le gusta ver el huerto plagado de bichos malos, hongos perjudiciales… Pero ahora te voy a hacer una pregunta:


¿En esta película hay realmente buenos y malos?



¡Pues no! Todos ellos forman parte del puzzle de la biodiversidad y juntamente crean el equilibrio en el ecosistema hortelano. Cualquier descompensación por falta de una pieza hace aparecer los problemas reales. Por eso es muy importante mantener un huerto sano evitando estrés en nuestros cultivos. Cuando hay problemas en el huerto hay que observar y estar atentos para poder detectar que esta pasando realmente en el huerto y poder actuar a tiempo.

OBSERVAR


Tienes que mirar porqué los cultivos son atacados por parasitos, hongos, insectos… Y con ello descubrirás qué errores has cometido:


  • ¿Se ha regulado correctamente el sistema de riego? Riegos muy copiosos o un periodo de tiempo sin regar y la tierra se ha cuarteado y apelmazado.

  • ¿La tierra está correctamente preparada? Suelo muy duro, no está protegido con acolchados…

  • ¿El abonado es el adecuado? Compost demasiado fresco, tierra muy pobre o por el contrario un exceso de abono.

  • ¿Se ha realizado la siembra de cultivos fuera de temporada? No soportan el frio o el calor del clima.

  • ¿Los marcos de plantación son los adecuados?

  • ¿Los cultivos están en un lugar con poca exposición solar?

  • Etc.

Hay muchas cosas que puedes estar haciendo mal sin darte cuenta, y no tienes que sentirte mal porqué la naturaleza es sabia y te esta diciendo que algo esta pasando. Así que a partir de ahora cuando veas un problema escucha qué es lo que te quiere decir. Porque si miras con detalle seguro que descubres qué está pasando. Y todo ello sin realizar ningún tratamiento.

ESTAR ATENTOS


Muchas veces se hacen las cosas bien y de repente el clima cambia y nos descompensa todo. Así que tienes que entender que hay cosas que se van de nuestro control y pueden llegar lluvias repentinas que crean estrés hídrico en nuestros cultivos, estrés térmico porque de repente hay un sol sofocante o unas heladas inesperadas. Todo esto va debilitando nuestros cultivos y hace que sean más propensos a tener problemas. En este caso es importante saber qué cultivos van a ser los más afectados y entonces se pueden hacer algunos tratamiento preventivos.


Un ejemplo para que lo entiendas mejor:


Un día de verano, un calorcito interesante. De repente unas nubes tapan todo y llueve durante 1h. ¿Qué provocará este cambio repentino en el clima?

La lluvia siempre es bienvenida y más en época de calor, pero la humedad ambiental va a aumentar y las condiciones van a ser ideales para que los hongos se desarrollen con facilidad. En este caso podrías hacer un tratamiento preventivo con cola de caballo para fortalecer los cultivos y que tengan menos probabilidades de ser atacados.


Para saber cuándo tratar realmente, piensa que:


“SIN PLAGAS NO HAY DEPREDADORES”

Si los insectos beneficiosos no encuentra comida no vendrán a vivir a nuestro huerto, cosa que nos perjudica mucho porque sin ellos no conseguiremos controlar la mayoría de problemas sin tener que intervenir.

Porque si realizas muchos tratamientos preventivos por si acaso, al final no estarás practicando una agricultura natural y ecológica sin químicos, sino que estarás haciendo lo que hacen en agricultura convencional: tratar y tratar.

Y dirás ¿Cómo? No te estoy entiendo Miquel




Pues en agricultura convencional están constantemente realizando tratamientos preventivos (podrían ser ecológicos también). Estos tratamientos no solo afectan a los insectos perjudiciales si no que también a los polinizadores, fauna auxiliar… Con ellos se rompe el equilibrio y se acaban teniendo más problemas por los que hay que realizar más tratamientos. Y “sin querer” se entra en un circulo vicioso.


Por eso es importante hacer los tratamientos preventivos solo si son necesarios, porqué tenemos la certeza de que el clima va hacer de las suyas o cuando el problema es de una gran magnitud o población. Si solo hay algunos insectos o hojas afectadas dejaremos que sean comida para nuestros amigos.

Este es mi consejo y con mi experiencia te puedo asegurar que al principio vas a tener problemas pero que con el tiempo, si fomentas la biodiversidad y consigues un equilibrio, cada vez tendrás menos dificultades hasta prácticamente desaparecer.



No te voy a mentir, siempre tengo mis fitosanitarios por si acaso hay que realizar algún tratamiento. En ocasiones hay que actuar rápido porqué sino, las cosechas pueden a desaparecer. Por eso hay que tener los productos necesarios por si nos hacen falta pero teniendo claro que la idea no es abusar de ellos, sino utilizarlos cuando son necesarios e intentar poco a poco reducir su uso y acabar usándolos cuando es estrictamente necesario.


Para ayudarte, hace unos meses creé un botiquín de huerto con 3 productos que te ayudarán a controlar los problemas más comunes del huerto. Así sabrás que tienes todo lo necesario por si hace falta.


Gracias por estar aquí este ratito. Quiero seguir contándote cosas y conocer mejor qué es lo que más te interesa. Déjame un comentario con tu opinión y sobre qué quieres que te hable en los próximos post. Por ahora, te aseguro que te voy a hablar de cómo crear una buena biodiversidad en el huerto para que te ayude a tener un buen equilibrio del que te hable en el anterior post.


También te dejo aquí una guía descargable sobre los problemas más comunes en otoño, para que aprendas a detectarlos, prevenirlos y controlarlos si es necesario.




216 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo